lunes, 23 de febrero de 2015

EL VIEJO LUGAR DE "FRANCISCA Y RAIMUNDO" / PRISIONEROS DEL TIEMPO



EN TAL DÍA COMO HOY DE 2011 COMENZÓ A  EMITIRSE ESTA MARAVILLA DE ESDPV. ¡NUESTRO HOMENAJE!



ACTORES DE LA TARDE POR GRANDES MÉRITOS:

MARÍA BOUZAS Y RAMÓN IBARRA

A esos viejos lugares, mejor es no volver y cuando se hace, el pasdo, te sigue atrapando porque aquel amor furtivo y a escondidas vive por siempre en esos parajes de ilusión y sexo que tuvieron como escenario como recurso y albergue.
Precioso momento esta última secuencia de la tarde que es una manifestación de cómo la vieja hojarasca y el rumor del viento sobre la misma en el claro del bosque traen el perfume de cuando allí había fuego de pasión. De cuando la monotonía y la vida nos ha hecho mayores y retomamos ese viejo lugar donde se revive el amor de modo diferente, sabiendo lo que es en realidad la existencia, donde ahora todo recuerda  aquellos amores que nunca terminan de morir. El amor de los ancianos entre monotonía y un opaco atardecer en el campo que siempre perduran en la memoria  y que por siempre se recuerdan en la memoria, se reinsisten hasta que terminen por fallecer al otro lado de la muerte. Existencialismo puro y una bellísma secuencia hecha de polvo del tiempo.
Con altibajos el capítulo de hoy ha tenido aciertos y algunos muy interesantes y de los que, ahora, comentamos.
Cada día me alegro más que Ramón Ibarra cambiara la oferta de trabajo para ser el abogado Bandrés en el filme sobre el etarra terrorista Onaindía, en la película de Ana Murugarren: "El precio de la libertad" (un bodrio de tres horas, realizado hace cuatro años y tras chupar subvenciones del gobierno socialista vasco y del otro de Madrid, para plantearnos un ser inmaculado que vive perseguido en Euskadi, un santo varón sin alguna rigurosidad, un engendro que repele) y que Ramón cambió su oferta por continuar en ESDPV. ¡Me alegro! Que no se enfade Ramón, él escogió acertadamente "Puente Viejo", que no me llame "facha". Que a mí nunca me ha subvencionado alguien, ni he cobrado impuestos revolucionarios ni he matado a alguna gente. En el país de la falsedad se vende Onaindia, sin que cueste nada.


Por ello pasará  a la historia, por ser el abuelo "Raimundo" un personaje lleno de aristas, de contradicciones, de cultura, de historia vieja  y de literatura de la buena. 
Momento crepuscular y de la verdad de lo que hacen los años sin que nadie nos mitifique, como nos arrugan as décadas, cómo se encojen hasta los bigudíes y nos transforman en unos adorables ancianos de mala leche, suspicaces, en tristes elementos de un mundo que ya no comprendemos. Era Ramón Como Lee Marvin en el climaterio, como el abuelo de Galdós, como Fernando Fernán Gómez. La vida y los alrededores de dos ancianos que se aman y destetan, que escrutan en sus ojos lo que existe de verdad en ellos porque ya las apariencias de tanto fingir, engañan. La interpretación de Ramón ha sido impresionante. La química con María Bouzas es brutal (en parte debido al talante generoso de la actriz que da y nunca quita). Dos prisioneros del tiempo que hacen brotar su nobleza que inclina a la indulgencia para con ellos, al perdón, a la comprensión y al viejo amor.
Me han encantado estos dos mayores anclados en su pasado, en una secuencia llena de evocaciones y remembranzas y reproches que se siguen queriendo a pesar de todo. Que guardan algo de cariño y ternura que nunca se fosilizó. ¡Lo que es el misterio de la vida y del amor en el tiempo que nunca acaba! Son personajes muy nobles en su relación. Que bucean entre ellos lastimándose para sentir que aún viven y son el genio y figura que nunca dejan al salir de su casa. Momento álgido que retoma el amor de antaño en ESDPV que nunca dejó de coexistir en la serie, que no se mató a acabó en el patíbulo o en el cementerio, el de "RAIMUNDO Y FRANCISCA", encontrados en ese lugar susurrante del viento donde son ellos mismos, donde la duda, el sueño roto y la verdad acaban en una tarde, en el ocaso donde sus vidas confluyen de nuevo y donde lo único que cuenta es quererse a contracorriente. Dos personas de honor.
Hoy que se cumplen 4 años ya del inicio de esta serie fantástica, lo que son los grandes actores, los que dieron vida desde el principio a estos iconos de la televisión; ellos dos, como otros, continúan en una magnífica serie muy a pesar de la grandeza de su gran saber hacer y de ofertas de trabajo; otros, desprecian el serial y así les va luego, claro está.


BELLEZA DE LA TARDE:

CARLOTA BARÓ


Belleza y originalidad, con unos impresionantes primeros planos de Carlota, en toda esta secuencia de acoso por parte de su suegra. Una chica sin ambiciones salvo estar a gusto con los suyos y amor, la más bella de PV y alrededores. Carlota esta tarde nos ha supuesto, en sus registros, una oda  a la belleza de los buenos sentimientos, un retrato arrollador de la juventud que va pasando mientras busca lo que cree puede perder. La actriz mantiene un perfecto tempo lírico, nos desliza por lo abrupto de un complejo anímico y de un deterioro espiritual que, la duda y la mala leche, han causado en ella. Torrencial Carlota, melancólica, nos ha dejado una muestra de su majestuosidad visual, un regusto amargo por verla sufrir y cierto poso de lástima porque le han robado la ilusión.


SELU EL GRANDE Y SANDRA CERVERA SIEMPRE AHÍ


Todo lo hace bien. Es el mejor actor de ESDPV, sin duda. Hace surrealismo y caricatura de birle biloque, reír y llorar por el mismo precio. Es grande y lo demuestra casi todos los días. Habla de locuras, sueños, melancolía y nostalgia en el mismo paquete. Es la televisión hecha risa o lágrimas. Sus hondas reflexiones y sus salidas de medias de mujer fabricadas con tela de araña llegan a todos sin aburrirle. Ser cómico en España es llorar, pero él sobrevive cada día por demostrar que sus reflexiones además de sorprendentes, son reales y muy profundas, tanto en lo triste como en lo alegre. Selu no sólo es comedia, es un melodrama crepuscular sobre la vida de los que, faltandoles un tornillo, son más sagaces que los considerados cuerdos. Que luchan por retomar la ilusión perdida tras el abandono de una golfa y con los que la crueldad se ensaña cada día, una y otra vez.



Confidencias con una chica, Sandra (increíble en su papel de madura), que representa con María Bouzas y con Megan Monatner el primigenio espíritu de ESDPV.


LA LLAVE:

RAUL PEÑA Y SABELA ARÁN

Momento a destacar, intriga servida. Podía haberlo filmado el director británico Basil Dearden en su época de dramas policiales; por el detalle de la llave, la trama muy bien presentada e hilvanada y con una intriga que engancha y da ritmo.



sábado, 21 de febrero de 2015

¿ADIVINA QUIEN MERIENDA CON NOSOTROS ESTA TARDE? /


CARMEN ARÉVALO, CARLOTA BARÓ Y ALEJANDRO SIGÜENZA
  
Aún y a pesar del sopor y desinterés que causa algunos momentos ESDDV, como aquel que tuvo, retiene este serial y muestra bellísimos momentos de muy buena televisión y aún mejor interpretación, mostrando un lujo de actores como la presencia de Carmen Arévalo que es perfecta por su elaborado trabajo y por su inmensa cristalina dicción. Como Pep Sais (el abogado defensor de "Aurora"), Ana Isabel Rodriguez (aquella telefonista de "Puente Viejo" que ayudó a "Aurora"), Carmen Arévalo es de igual modo actriz de doblaje y se nota en la pronunciación y declamación. Ha sido la voz de Virginia Mayo, Patricia Medina, Molly Lamont y de Vanessa Redgrave en sus últimos tiempos. Su presencia "en vivo" como esa madre posesiva que ve cómo su hijo se le ha escapado de sus tentáculos garra, es inmejorable. Leí sobre ella que, como  a mí, le gusta encontrarse consigo misma en lugares íntimos. Que valora el silencio, el humo de tu chimenea, los campos, los paseos, me suena mucho a mí.


Un personaje el de Carmen que oscila entre la vulgaridad de los que sólo piensan en el dinero y posición y el porte aristocrático que imprime cada tarde a la cuestión del estatus social. Envuelve en terciopelo todas sus interpretaciones, les da un enjundia increíble, todo lo expuesto se vive el máximo: su aire burgués despreciativo, su alcurnia que la refriega sobre los demás, su clase que le hace menospreciar el buen y sagaz ser de su nuera "Mariana"; sus celos de madre que pierde a su saga mientras ve derrumbarse el árbol genealógico por la insumisión y el desacato de su hijo soñador. Con Carlota hacen un tándem de primera fila y perfecto y nos deleitan con unas soberbias interpretaciones que nos ponen los pelos en punta. Con estas secuencias impagables contra la discriminación por razones de dinero y posición social. En aquella época y en la actual. Segregación basada en unas diferencias sociales que, hoy, cien años después, no han desaparecido de esa pobre España arruinada; intolerancias que persisten y que podemos extrapolarlas  a otras segregaciones que cohabitan con el racismo profundo que existe en el país. La secuencia en la que se encontraron el pasado día para la meriensa, es fantástica. Con esa mirada llena de sorpresa en ambas, de deprecio y incredulidad en cada una de ellas respectivamente.


Esta escena del encuentro de la pareja con su madre me pareció de un exquisita actuación entre los tres actores. La madre presenta una perfecta demostración de caracter absorbente. El modo de conducirse "Nicolás", contiene un transparencia que desvanece cualquier asomo de vergüenza hacia su esposa "Mariana".  Aunque el personaje de la madre en algunos momentos presenta un tinte de cierta exageración teatralizada, queda disimulado por la defensa que hace "Nicolás" de su esposa (un gran Alejandro Sigüenza) es de un magnífico ejercicio de ternura.Y los ojos de Carlota, sin manifestarlo, desbordan lágrimas salidas del alma, mientras, su esposo, con su presencia, elocuente y firme en su decisión de haberse casado con  la bella y buena chica "Mariana", expone ante su madre que sus sentimientos están vivos y son claros, permanecen intactos y son indestructibles.


Sé que ESDPV tiene momentos flojos en los últimos tiempos. Ha coincidido con la partida de Jordi y Loreto (a los que se echa mucho de menos), el descanso de Mario Martín y la partida por dos meses de Enric. Ocurre como cuando en la radio, estamos con reserva mientras organizamos la programación o ajustamos técnicamente. Pero, aún así, para deleite nuestro, podemos contemplar momentos de calidad técnica e interpretativa, como estos en los que aparecen Carlota, Carmen y Alejandro. De auténtica televisión. Para mí la Tele buena es esto: un buen y magnífico guión sin lagunas, un director que sabe captar con la cámara lo que ocurre y darle la justa profundidad dramática, unos diálogos inteligentes y con profusa  referencia a aquella sociedad terrateniente y clasista y unos maravillosos actores que transmitan a la perfección, de modo muy elaborado, lo que quiere reflejar el director del modo más natural. Esto se ha conseguido en esta secuencia. Y que seamos capaces de aguantar sin caernos de espaldas la mirada de Carlota; el porte interpretativo de Carmen y un Alejandro, como los actores grandes del cine de los 40, en un simbiótico juego de amor e intriga.


Los tres están fantásticos. Y además es un referente ético que no ha perdido vigencia. Por ello es un momento que podía resultar melodramático y, al contrario, está lleno de frescura.Con ese final que transmite: la defensa de la honradez y humildad y el insobornable derecho a ser nosotros mismos. Y es la verdadera historia del racismo a quienes, además, esa misma casta subyugó (representado en "Fuensanta y Mariana"; es la crónica contemplada desde el origen, el de la familia; no desde la discriminación más aguda que es por donde "atacan" estos temas, sino desde esa pequeña historia donde el hijo presente a su madre rica a su esposa, una pobre campesina. La historia de amor entre "Nicolás" y "Mariana", que parecía vista para sentencia porque se estiró mucho repetidamente y muy soseras, ha cobrado un realce inesperado y adquiere casi momentos míticos en la televisión.


Todo este momento vivido tiene minúsculos conductos por donde se filtran, más que el racismo,  los  prejuicios que se tienen por cuestión de dinero o posición social. Secuencia perfecta donde el director aprovecha todo para mostrar la realidad que desea como bastión de la historia. Donde todos sobresalen, en una bellísima historia de amor, de familia, de gentes sencillas, de escrúpulos, de lo que todos aspiramos a que sea la vida en sí misma y nos nos atrevemos afrontar para romper tabús, sin miedos, temores y buscando la felicidad.


MENCIÓN A FARIBA SHEIKHAN Y AÍDA FLIX


De Fariba, interpretativamente, se ha dicho de todo, como de Carlota antes que los "pelotas" le dieran a "me gusta" cuando sale su firma por algún sitio. Pero antes, ni ella o Fariba, eran bien consideradas. Lo dijera yo o el crítico de un medio de prensa importante. Ahora, y me alegro, Fariba es cojonuda (eso he leído). ¡Me alegro! Y Carlota es la mejor cuando nadie la consideró en aquella su gran etapa de la "Casona" cuando era galdosiana y como "Saturna" en "Tristana". Veletas de fans de donde sopla la popularidad para que vean estampada su firma y así darse importancia. Yo que he recibido menosprecios e insultos por apoyar lo que, ahora, es macanudo. España es así y no tiene remedio. De cualquier modo me siento feliz porque se premia el trabajo perfeccionado y que da estos bravos resultados en las dos actrices, conjuntamente con esa compañera de "Inés": Aída/"Amalia".
Fariba y Aída han revitalizado el cine negro con toque místicos y dúlcemente crueles. Mea culpa que no valoro en su justa medida el personaje de "Amalia" (una Aída Flix que conocí en Madrid y que es un encanto),  perdedora e irónica cruel y desnortada, que sabe poner muy jodidas las cosas para los demás con una habilidad casi de cuento de hadas.
Los momentos entre las dos son de un viaje desde el descenso a los infiernos hasta la llegada al cielo (cuando "Inés" coge a su hijo en brazos), con una buenísima interpretación de Aída, cruda, adictiva y fría, afectada por el síndrome de no poder parir. Una Aída que da un gran pulso y que tiene muchos reflejos y un sentido milimetrado del ritmo.
A su vez Fariba da unas imágenes y primeros planos potentes, poderosa su interpretación y el surrealismo que da a todos estos momentos es de destacar, sobrecoge y confunde así como el amor de madre y esa sonrisa de satisfacción que pasará como de lo bueno en ESDPV.



DEDICADO AL PADRE DE ALEJANDRO SIGÜENZA Y A LOS 50 AÑOS DE "LA MUERTE TENÍA UN PRECIO".



https://www.youtube.com/watch?v=8D3h7ixWWc0

50 AÑOS

SUS VOCES Y PROTAGONISTAS



CLINT EASTWOOD / FELIX ACASO




GIAN MARIA VOLONTÉ/ JOSÉ GUARDIOLA




LEE VAN CLEFF/ CLAUDIO RODRIGUEZ



viernes, 20 de febrero de 2015

LOS DOS RIVALES / "CONRADO" Y "LUCAS"


ACTOR:

RUBÉN SERRANO




Dividiré el capítulo de esta tarde en dos partes. El domingo tendremos la hiriente y arriesgada secuencia entre Carlota y Carmen, dura de pelar la señora y  humillada "Mariana". Y por supuesto el gran papel que está haciendo estos días Fariba Sheikhan.
La verdad sobre este momento de la tarde de los dos rivales confesándose enamorados y buceando en las posibilidades de que "Aurora" se pueda enamorar y amar a uno de los dos, ha sido interesante por dos motivos: porque "Conardo" ya está visto para sentencia de muerte y porque, el guión, condena sin remisión al personaje del actor Álvaro Morte a mutarse un engolado petimetre presuntuoso y detestable en escena. Un chulapo de traje castizo comprado en Malasaña. Una especie de "manolo" majete y algo golfo y creído. Y hasta con un toque de barrio castizo en su pedante y pretenciosa forma de hablar y dar lecciones sobre las aficiones de Unamuno a una pobre chaveta en el "Colmado". Un engreído que me recuerda a muchos médicos altaneros y despoticones que se cree que las mujeres y todos dependen de su sabiduría y están coladas por sus bigudís. Un espanto de personaje y una desviación de irremediables consecuencias para el actor que está quedando peor que "Conrado". Otro actor que estaría mejor interpretando en "Otelo" que jubilarse en su decadencia diaria y desvertebración de la gallardía (es que lo veo hasta pedantemente graciosillo y de mala sombra), ese garbo y galanura que requiere un hombre para estar a la altura de la impetuosa "Aurora" que parece que estos días está menos tocada del alero y ha reposado su feminismo que es muy progresista pero, dramática y comercialmente, ha resultado exaltado y nefasto. Yo es que a "Lucas", y disculpen, lo veo de un perímetro rebuscado y afectado de un amaneramiento que es que mejor le den el pasaporte y se vaya a interpretar a los clásicos, como y con Ortiz. ¡Qué pena el fin de "Conrado" y lo desaprovechado que ha estado Rubén que también ha decidido por los motivos que sabemos, marcharse. No nos vamos a meter con los guionistas. pero una historia inmensa con una infraestructura de apoyos que se ha venido abajo. De cuando un adulto ama auna mujer y como queda dicho esta tarde, nadie es perfecto ni encaja en el otro absolutamente. Los dos rivales, confesándose con "Candela", lo han demostrado.


Ya en esta relación lo mínimamente interesante es la presencia de derrota total (la grandeza del fin) en "Conrado". La relación entre "Aurora" y "Lucas" raya la estupidez y hasta el amaneramiento. Es que, por supuesto, "Lucas",no es sustituto de nadie y la historia y el enredo que ha habido que montar, no han sido buenos. No despierta ningún interés, ni por supuesto existe química entre ambos. No sólo aburre, sino asquea. Desde luego no creo que el guión exigiera a Álvaro darse un paseo por la mala sombra de "Puente Viejo", hacer de lastimoso mindanguee, lucirse tan cargante (no lo era, se lo está creyendo que da lástima) y, a pesar de todo, y de la exigua presencia de "Alicia" (una estremecedora Paula Cancio),  lo más interesante de este trío es la derrota con epopeya del que fuera otrora galán, hoy casi un pedigüeño de la plaza y un llorón de primera: "Conrado". Personaje muerto que tiene su caché a pesar de ello, injustamente tratado, que aporta algo de realismo y coherencia a una historia bodrio tan ridícula como remilgada.


La historia ha cobrado un brío inusitado con el relanzamiento de la pareja Carlota/Alejandro y la llegada de Carmen Arévalo que prestigia enormemente el serial; así como la interpretación de la poética y espiritual Fariba; actriz que con su sonrisa de madre feliz, con su serenidad, sencillez y sinceridad, está cautivando estos días. Además del viejo amor que nunca muere de "Raimundo" y "Francisca" porque se nota la ausencia de ciertos actores y veremos si se  cumplen las expectativas que puede aportar del reencuentro entre "Bosco" e "Inés". Así como la buena presencia ante las cámaras de Sabela Arán ("Sabina") y ya sospechando es un "paracaídas" de "Francisca". 

DOMINGO: ¿ADIVINA QUIEN MERIENDA CON NOSOTROS ESTA TARDE?

PÁGINA EN BLANCO VIERNES 20 DE FEBRERO DE 2015


http://www.ivoox.com/pagina-blanco-viernes-20-febrero-de-audios-mp3_rf_4110198_1.html

INAUDITO IMPUESTO QUE GRAVA EN GIPUZKOA SUS PROPIAS "ACCIONES" A LOS EMPRESARIOS.

LA BRETXA Y LAS FUTURAS QUERELLAS.

LA ESTAFA "HIRIKO" Y EL PNV.

ALBERT RIVERA Y UN BUEN PROGRAMA LIBERAL,  EUROPEO Y JUSTO.

GONZALEZ MACHO SE VA. ¡ADIÓS!

GRECXIA QUIERE ENGAÑAR.

"PODEMOS", ALCOBENDAS, MONEDERO. LA "PASTA" Y LA PRENSA ESPAÑOLA DENIGRADA POR LOS FASCISTAS VENEZOLANOS.

PRÓXIMAMENTE:

http://joseignaciosalazar.blogspot.fr/2015/02/desde-marzo-en-urdin-irratia-france.html

jueves, 19 de febrero de 2015

LA PUEBLERINA / UN HOMBRE SIN PASADO


ACTOR DE LA TARDE: 

SELU NIETO

Inconmensurable Selu esta tarde que supera incluso a un magnífico Alejandro Sigüenza y a la sublime Carlota, los protagonistas del capítulo. El gag del sacerdote actor es  divertidísimo y transmite el humor no sólo en la imagen, aquel visual que exponenció maravillosamente Charles Chaplin o Mack Sennett, como es habitual en el cine de chiste, sino muy en el desenfado del actor y en la palabra embromada. Con una Maribel graciosísima, espeluznada ante un sacrilegio que si te pones  a pensar que más da si la Iglesia es una invención terrícola y el sacerdote está a sueldo de su interpretación con carnet de cura tan solamente. Cuestión de actores.


ALEJANDRO SIGÜENZA Y CARLOTA BARÓ

"LA PUEBLERINA"


Un hombre sin pasado y un registro diferente en una interpretación átona que venía desarrollando Alejandro. Convincente capítulo que desemboca en uno de los momentos más preciosos que he visto en ESDPV. Cuando "Mariana" se siente pobre, humillada, campesina y piensa que da vergüenza que su marido le presente a gentes de alto copete, de entre los más ricos de Murcia.


La historia de este hombre sin pasado me ha recordado genuinamente a dos directores: Kaurismäki y Kurosawa. La eliminación del pasado para sobrevivir y estar junto a lo que te gustaría hacer en la vida y con tu mujer amada. El hacer desaparecer la memoria es muy del cine japonés y hace sobrevivir  a la gente en un mundo hostil. La supervivencia está regida por el raciocinio y por el modo de transmutarse en otro, adoptando otra personalidad. Ello no es inmoral o motivo de engaño, es el seguir existiendo en un mundo hosco y en el que no seríamos cuando menos, felices y si aplastados en el peor de los casos. Es un mundo de nostalgia sin recuerdo, nostalgia no por el pasado sino por el presente que hemos adoptado como disfraz. Es un tema interesantísimo y me ha alegrado verlo narrado en imágenes en ESDPV, hoy.


Alejandro ha estado inmenso en sus estados de abatimiento y enfrentándose a su madre. Protagonista de un relato insólito pero muy recurrido, excéntrico, tierno y fantasioso. Riguroso "Nicolás" en recursos expresivos, me ha maravillado verlo inerte, con su guión estilizado, actor que se ha manifestado contenido y rebosa sencillez y sobriedad.
Ha demostrado que, siendo rico, con poco pero con el cine y "Mariana", uno es feliz. Cómo huía de la codicia y del medrar en el entorno familiar caciquil y adinerado, para instalarse entre los más pobres de la España profunda, es algo grande en un guión de televisión. Un gran Alejandro que exalta la lealtad, el comprensible miedo a perder a tu amor; la dignidad de encontrarte a gusto contigo mismo y el grandioso valor de la amistad entre gentes sencillas que se aman aunque sean pobres. Y es que con poco se puede ser feliz.


Enternecedor capítulo, emotivo que tiene mucho de Charles Chaplin y de un cine que ya no se hace. Un memorable recital poético, lastimero, que produce piedad por la "chica"; un relato profundamente humano y humanista; una apasionada reivindicación del amor y del auténtico "yo" y del valor de cada uno de nosotros que nunca deberíamos dejar de lado; una antología del potencial  y una defensa a ultranza de la capacidad de amar en cada uno de nosotros.
Los santos inocentes en un pueblo al que llega un misterioso caballero con un ramo de flores y conquista a la mujer más emblemática del mismo, la que más ha sufrido porque ha tenido la desgracia de estar padeciendo en las inmundas cárceles de un país de justicia corrompida. Un señor del que ahora comenzamos ahilar el cordón umbilical sobre su origen y presencia.

 

Tiene también de "Calabuch" en su alegoría de la existencia pacífica y tranquila entre bellas gentes que lo dan todo y que demuestra que emocionante y complicado es ser feliz. La vida pacífica de los pueblos en los que, "Nicolás", se siente feliz. Entre gentes de bien que lo dan todo sin recibir nada a cambio. Es como este filme, con la personalidad cambiada del profesor Hamilton, un manifiesto a la vida, reflejada con inocencia y belleza, el hacer con tu vida y dentro del respeto lo que uno desea.


Aunque la parte que más conmociona es esa creencia turbia en "Mariana" de sentirse pobre, pueblerina y de ningún posible, aunque sus valores como mujer son inmensos sin necesidad de haciendas. Una denuncia de los que se casan por dinero y no por amor. Con ese lado tierno y desvalido que tan extraordinariamente mostró Chaplin en el cine con aquellas heroínas que eran pura ternura como la bellísima secuencia de esta tarde. Carlota nos ha trasladado a los orígenes del cine, ha remontado el cauce de este arte y nos ha transportado hacia las pasiones prodigiosas que están en su origen y hasta su más misteriosa capacidad de fascinación. ¡El cine!


La historia de la mujer pobre de recursos, que protagoniza una bellísima historia de amor con un hombre que resulta rico y que la desprecia, chica que lo da todo, es de una profundidad melodramática y que, como digo, nos remonta al cine mudo. Araña por dentro y hace cosquillas por fuera. Se te erizan los pelos. Inolvidables chicas que lloran en los filmes de Chaplin que explicaban en imágenes, como hoy Carlota, que significaba ser mujer pobre y humano, ser despreciadas, pero con un gran corazón que llevaban dentro, sentir emociones, padecer sentirse como unas tiradas en medio de menesterosidad, bellas mujeres de antaño que no eran un trapo sino vida que pedía ser queridas y atendidas.


Azota en la figura de la madre (Carmen Arévalo) y a la sociedad de los opulentos; clama el capítulo por lo sentimentalmente válido, por la humildad de los pobres y muestra, escondido, un amor altruista y sincero de ellos dos (a pesar de la doble personalidad en él), lleno de emoción, verdadero y que nos ha llevado a emocionarnos en manera.
Carlota interpretaba desde el corazón; está estupenda y brillante. Domina la poesía de la mirada como pocas actrices y transmite los sentimientos como pocas hoy en la televisión. ¡Carlota! Simplemente perfecta, simplemente hermosa.
Un momento para verlo con el corazón. Un capítulo que ha sido una estantería sentimental con ribetes de desigualdad social, barrera entre pobres y ricos, y el amor verdadero de una chica que no tiene casi nada, interpretado magistralmente por Carlota Baró con entrañable ternura y emotiva inocencia. Una diligente Carlota que se ha merendado a  todos los actores del erial en estos dos capítulos.



¡MENCIÓN Y SORPRESA!!!!! A:

FARIBA SHEIKHAN Y MARTA TOMASA:


Sorprendente momento digno de destacar donde no cabe la sorpresa en Fe" y la capacidad de ternura y alegría en "Inés". De la sorpresa al amor de madre. Con Fariba que lo está dando todo y que me está impresionando aún más. Los registros de Fariba son propios de cuando la imagen se convierte en una pequeña obra de arte.



Muchas gracias a la Página de "Compañeros de trabajo de EL SECRETO DE PUENTE VIEJO" por quitarme el permiso para escribir en ella y expulsarme. ¡Seguid así!