miércoles, 6 de diciembre de 2017

CRÓNICAS MUTANTES: DIEGO YLLANES, EL ESTRANGULADOR DE NAGORE


Lo dijo su madre, Asun Casasola, la madre de Nagore Laffage en sus días: que "la sentencia le dio una bocanada de humo a su asesino Diego Yllanes". No se equivocó. Así se ha cumplido; matar sale gratis en este corrupto país. Ocurrió en el 2.008. Diego, condenado a doce años y medio de prisión por el homicidio, que no asesinato de Nagore, tras cumplir ocho años y once meses, por buena conducta y beneficios penitenciarios, vive feliz en libertad y trabaja como investigador médico psiquiatra sin ejercer consulta, en la consulta de Carlos Chiclana. Tampoco se sabe qué investiga y por supuesto no se encuentra inhabilitado; es todo tan oscuro como aquella noche en la que, la víctima, fuera desnudada violentamente; golpeada hasta la extenuación porque no quiso mantener relaciones sexuales; cuando fue agarrada por el cuello y quedó sin respiración; para terminar estrangulada por las manos de Yllanes y mientras ya ella, al final, se encontraba indefensa y sin capacidad física para repeler.


Un jurado de alcahuetes, más preocupado por si era “ligona” y más lindezas que el juez no deseó ni trasladar sus preguntas, declaró que no hubo ensañamiento a pesar de todo lo sucedido y de que se descuartizara el cadáver y se introdujeran los trozos apelmazados en bolsas que trasladó Yllanes a un paraje, Oianburu de Orondoiz, donde sañudamente enterró sus restos. Fue en los Sanfermines del 2008, ella era de Irún y él un burguesote navarro de notable familia y que hoy, gracias a la inexistente justicia española, vive como un Marajá, sin problema alguno. Así falleció la pobre Nagore: desnuda y descuartizada. Indefensa. El fiscal pidió, por asesinato, veinte años, la prohibición de aproximarse a los padres de la víctima en cinco años y 150.000 euros de indemnización a cada uno de ellos.


Un jurado no encontró alguna prueba de ensañamiento y asesinato, curiosamente a pesar de que, Nagore, tenía, tenía 36 golpes, la mandíbula rota, el cráneo fracturado y estaba agonizando de la paliza recibida; todo porque no quiso mantener relaciones sexuales. Ante su negativa, hubo un forcejeo en al baño donde Diego desnudó violentamente a Nagore hasta de su ropa interior y trasladándose al salón del piso, donde acabó estrangulando a la chica y víctima. De estrangulada murió y por la paliza no pudo salir de la casa. El jurado, en todo momento, parecía estaba juzgando ala víctima; nada de aquello fue creíble. Un paripé. Parece ser que ir con un amigo de la Clínica a su casa era ya sospechoso. Yo siempre he dicho que España no está preparada para la democracia ni la justicia y menos los jurados populares. 


¿Qué tiene que ver un entorno o una libertad de movimientos, el subir a una casa, por ejemplo, con el homicidio? Nada, pero ayudó a cimentar el veredicto y sembrar el que, en estos días, Diego, ya se encuentra trabajando no se sabe en qué sobre la nutrición en prisión, con sueldo en una clínica de salud mental, y a disfrutar del resto de sus días en la tierra. Un jurado que fue seducido por Diego; comentan algunos; no se lo cree nadie y decidió casi dejarlo en libertad con estos pocos años, reducidos incluso. Ya en el 2014 salió con permisos para disfrutarlos porque debía de tratarse de un muchacho excelente. En junio de este año obtuvo el tercer grado y hoy se encuentra en libertad y con curro y aquel crimen ha quedado saldado.


Fue el Supremo, tan en actualidad hoy, quien le condenó a 12 años por homicidio solamente. Ponente de esta sentencia que no se comprende cuando sí hubo ensañamiento, fue Francisco Monterde Ferrer (vocal del Consejo General del Poder Judicial entre el 1996 y 2001 apoyado por el PP y que instruyó el "Gürtel"). Para este señor, que tomó la última decisión tras recurrir la familia el tema del homicidio estimado por un jurado popular, el caso era de poca importancia. Lo sucedido mostraba, curiosamente, que no hubo alevosía y que la agredida sí se podía defender porque no la atacaron en emboscada. Eso se llama justicia que apesta, el que un jurado dé como veredicto que, tras una despiadada paliza, no queda demostrado que la víctima quedara desvalida. ¡Les parecerá! Y que el Supremo reduzca la pena por ello al rebajar la acusación. Como tampoco estaba desvalida cuando la comenzaron a agarrarla por el cuello y por lo tanto no estaba desvalida cuando ya moría asfixiada.


Esta es la justicia española de la que, algunos que me critican, dicen que están tan orgullosos de vivir en un país tan avanzado democráticamente. Sí, a nivel de Corea por lo que observamos. Pregunten a los padres de Nagore sobre ¿Que les parece lo que ha sucedido? Perder a una hija, a un ser al le diste la vida, descuartizada por un tipejo favorecido por los poderosos de Navarra que hoy trabaja, cobra y pasa de todo a pesar de haber destrozado a una familia. En cualquier estado de EE.UU se encontraría en el Corredor de la Muerte. En Francia aún en prisión y revisable según arrepentimiento. Y en España, por poco, condenan a Nagore que camino llevaron muchos. Y el homicida ni se arrepintió.




2 comentarios:

  1. Lamentable. Escuche en su día y me parece horroroso. Ese juez dormirá tranquilo?

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  2. Síii sin duda ni lo dudes. Ahí todos se lavan las manos y que sola se queda la pobre familia y la que se marcho que lo perdió todo. Hace tiempo que había que haber disuelto el parlamento y haber creado otras estructuras democráticas.

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