jueves, 26 de febrero de 2015

LA PUTA / LA BELLA MENTIROSA Y LA MUERTE DE CONRADO



ACTORES DE LA TARDE:

MARÍA BOUZAS, PAULA CANCIO, RAMÓN IBARRA, RUBEN SERRANO, ARIADNA GAYA, IVAN MONTES Y SELU NIETO


Aunque vaya usted a saber que otra truculencia oculta "Alicia", similar a la de la torcida "Sabina" (por cierto esta tarde ha sido una de miradas: la de "Sabina" ante la actitud enamorada de "Carmelo" y la propia mirada del huérfano; la de "Aurora" escéptica ante la trola que está contando "Alicia"; la de "Fe" apercibiendo en la otra forma de mirar de "Amelia" que hay mucho tomate en ese niño que se tranquiliza y come a placer con alguien que tiene que, por fuerza, ser la madre; la amorosa sellada con un beso en la frente hacia "Beltrán" de Ines"..) y por supuesto la de "Alicia"/Paula Cancio que ha acompasado toda su narración, la manipulada versión sobre el putiferio y la redención que le ha comido el coco a "Conrado". Un capítulo donde destacan ya esos dos actores en duo (Selu e Iván) que tienen química y nobleza, se complementan, uno chiflado y extravagante y el otro realista además de simple y que me está gustando mucho en la serie.


Momento el de la puta arrepentida sobre la manipulación del dolor. Un dolor redentor teatralizado por la buena actriz Paula Cancio, expuesto con trampas, enfatizando, dejando a solas a "Conrado" con él mientras le muestra sus infortunios de niña bien que acabó en un burdel, arrojándoselo a la cara con desgarro mientras le hace apiadarse y reconocer meritoriamente sus errores que expían a una madre. Una mentira excelentemente urdida que cuenta con la teatralidad que sólo las mujeres dan para no desvelar sus secretos más íntimos  e intenciones más perversas.
El cuento de la puta redimida por las monjitas, para crédulos como "Conrado". Una magnífica composición truculenta para creérsela los tontos sobre el estado de ánimo devastado sobre las ilusiones maltrechas que acaban en un lupanar. Y a diferencia de tomarnos en serio esta inmensa "bola", nos demuestra que la complejidad de la persona no está escondida en su frivolidad sino que es la misma frivolidad la que versiona una simpleza tras el melodrama que cuenta. Cuando la mentirosa "Alicia" se desnuda esta tarde deja sólo puesta una máscara para dar mayor credibilidad a la muy fingida desesperación que parece le corroe por sus cicatrices del alma. Es difícil interpretar este tipo de bipolaridad, por una lado hay que exagerar y dar claves (algo en lo que ESDPV es maestro) y por el otro hay que fingir muy finamente para que el más tonto del pueblo se crea toda la manipulación de los buenos sentimientos hacia ella. ¡Bravo! Por Paula Cancio.


Me ha gustado mucho la profundidad del doble juego y la naturalidad casi de culebrón con la que ha sido narrada.Lo entienden los sencillos y hasta los intelectuales pueden analizar tal secuencia con rigor en su alto interés. Cada instante de Paula es un salto al vacío, una inmensa tomadura de pelo, como le cree el "padre" del niño, ante tanta inexistencia de pruebas y sólo la palabrería melancólica de una psicópata, llega a terreno indemne y sin magulladura, fortalecida por esa naturalidad de este tipo de locos que se creen sus propias mentiras y se tragan con patatas las infamias que preparan. (Por ahí he leído que mata a "Conrado", no me extrañaría porque Rubén está ya  muerto como actor y personaje en la serie. Y lo manifiesto con muchísima pena.


Es un momento crepuscular y que huele a funeral por "Conrado". Tiene la pasión de los intereses ocultos, la inteligencia de la adulteración de los sentimientos y de su uso fraudulento para mostrar un falso dolor en primer plano y es un retrato acojonante sobre lo idiotas que somos los hombres.
Momento agónico, de gran calidad televisiva; una mirada triste sobre la vida y los mecanismos sórdidos de los engaños, final moribundo y exangüe, es un goteo fúnebre que huele a muerto ya, y que muestra la decadencia de un brutalmente interesante protagonista decayendo amanerada y austeramente. Nada huele a auténtico y real, sí a una invención dolida, a una venganza ya anunciada, a una rebeldía que se lleva por delante al hombre que le dio plantón por otra sin dárselo (sólo en la enferma mente de "Alicia"), es cuando ya no queda nada y sólo tenemos relaciones de mierda, es justo ahí, cuando se intenta y consigue engañar por última vez.
Se acaba el tiempo de este hombre, "Conrado", que cautivó y fascinó a tantas mujeres y hombres maduros a los que les propuso que el amor entre gentes de diferente edad, se puede dar y con brutalidad pasional, apocalípticamente. Fans fascinados por sus bestiales miradas, por su gran diferencia al huir de las vulgaridades y mariconadas comunes que arrastran comercialmente a la masa de espectadores. ¡Gran Ruben! Su mayor mérito es haber dado a los demás la seguridad sobre que hay cosas en el amor que hay que intentarlas aunque parezcan descabelladas, que ha otorgado a los demás lo que tanto nos ha faltado y, él, lo hizo posible, visual y creíble. Personaje condenado a la soledad y al ridículo que siempre, por la casta que tiene Rubén, fue digno porque estuvo marcado por el amor y tocado por el sufrimiento hasta su última hora. Porque no se sufre si no hay amor. 



LOS DOS TÍOS MAS GRANDES DE ESDPV: SELU E IVÁN


Tiene una química monumental. Son actores los dos (no todos pueden decir lo mismo), Selu e Iván. Tiene una capacidad para el humor verbal y visual que se complementa. Los diálogos son enfatizados pero no para desplazar a ninguno de los dos."Hipólito" muestra los gestos más exagerados y está más chiflado para resaltar la simpleza bondadosa de "Matías" y "Matías" exagera  la cordura de lo que ópticamente resulta inapelable para rendir un homenaje a los dislates del gran Selu.


LA TÍA TULA


No es la primera vez que aparece esta referencia aunque de modo menos explícito aunque yo ya las he destacado. Ya lo hacía en las confesiones con el añorado "Padre Anselmo" que recordaban al filme de Picazo con el inmenso y tan injustamente tratado José María Prada.. Hoy ha sido más rotunda con el regalo del libro de Unamuno. Una novela que es la historia de una represión, sobre los vicios de la virtud, un fresco sobre que las mujeres no pueden alcanzarlo todo y sobre el mal llamado sexo débil.



ALEJANDRO Y CARLOTA:

Felicito a esta secuencia, a sus tres actores (Carlota, Carmen y Alejandro) sobre las grandes estancias que no corresponden a una campesina paleta que se incorporaría incómoda en ellas por falta de hábito, con ese aire de pretendida grandilocuencia hiriente del aristocrático comercio de la San Sebastián más cutre y ordinaria que, nada más verte, te ofrecen lo más barato si te ven de pocos posibles y sin darte posibilidad de réplica.


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