viernes, 26 de junio de 2015

EL PSICÓPATA, EL JUEZ CORRUPTO Y LA VÍCTIMA SIN DEFENSA

El capítulo comentado que hace referencia al día jueves 25 de este mes, lo tendréis el domingo. Así mismo quiero agradecer a los lectores de ESDPV su atención para con el artículo de ayer que ha tenido 2.145 entradas. 


ACTORES DE LA TARDE:

FERNANDO VAQUERO Y NURIA GAGO.

CON: JOSÉ ANTONIO SAYAGUÉS, ITZIAR MIRANDA, MANUEL BAQUEIRO, ANDREA DURO, ÁLEX MARTÍNEZ, LUIS BERMEJO Y MARIAN MONTILLA.


Muy parecido a lo de hoy. Los pobres sojuzgados; los delincuentes en la calle; los pudientes blindados y las víctimas aterrorizadas. 
Los jueces en España, muchos de entre ellos, siempre han tenido una sensibilidad especial para premiar al delincuente; incluso, como en el caso de hoy, las leyes ya en el año 1.963 eran más restrictivas para con los maridos que agredían a sus mujeres, la violencia de pareja en la que, un esposo, no tenía tanta impunidad para usar intencionadamente la fuerza contra su pareja, acabando en lesiones o secuelas psicológicas sin algún tipo de punición. Pero una gran mayoría de jueces, antes, en aquella época del Régimen único y en esta del Estado de Partidos, dependían del poder ejecutivo; de Franco o del partido de turno en el poder corrupto. Por ello, sorprendían y sorprenden por sus caprichosas sentencias, en innumerables ocasiones en contra de la víctimas y  a favor de los más abyectos delincuentes.
El juez que ha soltado a "Juan" (un excelente Fernando Vaquero) sabía de sobra que su esposa había sido apaleada, que la ley le permitía encerrar al agresor pero, aún así, le ha soltado porque era un franquista como hoy, muchos de estos justicieros, son, menos de las víctimas, de cualquier política de Partido.


Estos jueces corrompidos y prevaricadores han hecho muchísimo daño y sólo la lucha de colectivos y una relación de fuerza entre partidos buscando votos (sólo por ello) han puesto algo de orden a favor de la violencia de género, doméstica o de pareja. Pero, aún y así, aún hoy, en casos de terrorismo, violadores, maltratadores inmundos,  sus señorías nos sorprenden en algunas ocasiones con sus rimbombantes sentencias favorables al agresor y que hace tanto daño y tanta congojan crean en los damnificados. Es más, en España, hoy, defender a ciertas víctimas, es motivo de que te apunten y tachen de derechoso o de algo peor. ¡Cualquiera se atreve a criticar aun delincuente que sale de la cárcel indebidamente o no entran en ella, si un juez así lo ha decidido!



España es aún más infecta; además, como ocurre en los países fanáticos, el sustrato mental de muchos súbditos machistas y alcahuetes, estaba en la censura ante la mujer maltratada, ahora algo menos, porque algo habría hecho; hoy, poco han cambiado estas pautas subculturales de muchos. Y ha sido muy significativo en el capítulo de esta tarde, cómo con Franco, muchos jueces, absolvían las palizas y condenaban a vivir junto al agresor, lo cual era algo aberrante que, repito, no era su obligación legal ya en 1,963 pero que representaban a las cavernas del Régimen como hoy representan a las cloacas del actual Régimen de Partidos. De hecho los nombran los corrompidos Partidos como ayer los designaba Su Excelencia.
Cuando se habla del franquismo debía de estudiarse no como algo trasnochado y ya superado, sino cómo el huevo de la serpiente que engendró este sistema que continúa perpetuando la no independencia judicial y donde los peores de cada casa se chulean de los más indefensos.



De ello han hablado con altavoz alegórico estos brillantes momentos de televisión que cuentan con actores que saben definir a la perfección aquellos pobres españoles que, amparados en un ambiguo paternalismo,  tenían que soportar el peso de un país nunca resuelto donde, como hoy, se ganaba poco; dependías de las influencias; el nepotismo lo dominaba todo como en la actualidad; los medios de comunicación atontaban y para ello existían como hoy y manipulaban parecido; los hijos de los pobres se morían de asco y si no eras del Régimen ya te podías andar con cuidado, como hoy si vas por libre y no eres de algún partido; todas las puertas las tienes cerradas, como ayer.
Me gusta esta serie porque ayuda a comprender a much@s que no conocieron o padecieron, el franquismo con franco. Y los orígenes de por donde venimos.



Puede parecer demagogia pero no lo es. Aquella bendita sociedad fue obligada mediante el engaño y la coacción a soportar estoicamente el yugo y la ideología antiliberal y totalitaria; sin separación de poderes; donde la soberanía no residía en los derechos generales del pueblo sino en un Estado de un Partido; hoy, seguimos sin derechos generales, sólo individuales para ir a refrendar listas; sin división de poderes y las elecciones son un cheque en blanco para que varios partidos hagan sus componendas para representar al estado, al que sirven pero cobrando de de los súbditos.



Así se comprende mejor esta violencia amparada y este fervor popular de los jueces por los más peligrosos socialmente y en contra de la seguridad y dignidad de las mujeres. Esto, habitualmente, no lo cuenta ni la prensa ni los vividores de los partidos, pero así es y como diría Woody allen: "Si la cosa funciona". 
El capítulo de esta tarde ha sido buenísimo y certero. Una metáfora dramática de lo que ha sido y es en parte, España. Comparable en estos términos de castigo a la mujer a niveles de países orientales. Viendo esta injusticia he sentido algo que me ha hecho solidarizarme aún más si cabe con las víctimas y sus pobres familias. de puertas para afuera parece importa mucho en esta sociedad sojuzgada, pero que a la hora de la verdad a todos, víctimas y gentes que nos condolemos de ellas, nos tratan de fachosos. No tenemos más que ver que resuellos de bromas necrológicas se hacen aun en este país, con chicas descuartizadas de por medio y cementerios como lugar de repuestos ortopédicos con los miembros de unas chicas torturadas; y aún hay gente que le busca la vuelta y lo justifica sin darle más importancia,  poniendo el dedo sobre los que denuncian.  "Juan" está de un realismo atroz y psicopatía sobrecogedora. Es un personaje aterradoramente cruel y cínico, sabe que los jueces le apoyan y hará valer sus derechos. Nos ha hecho sentir en nuestra carne un asco abrasador al tiempo que  una ternura y deseo de justicia para con estas víctimas.




La secuencia de la visita a la casa de los padres ha sido de un impresionante poso cruel  por ese aterrizar del buitre junto a su presa, chulearse de ella a la cara, ver la cara de terror de ella para acosarla aún más, descuartizarla psicológicamente, aniquilarla como mujer y ser humano y proyectar ácido sulfúrico sobre el dolor patológico de la pobre chica escondida tras su hermano. Haciéndole crujir el alma y beber bilis envenenada.







A destacar esta pareja que mantiene una relación de la que hablaremos otro día, absolutamente atípica respecto a muchos filmes que en el Estado han tocado, en menor grado caustico, el tema del arribismo entre parejas y candideces a las que la ambición acaba por destrozar a muchas chicas y chicos que fueron engañad@s porque ell@s aspiraban lo que, de gratis y sin sexo, no lo iban a alcanzar jamás.


Sólo hay dos preciosos personajes ("Serafina" y "Paco")  que son absolutamente neorrealistas que se salvan de la quema; estos maduros que pasan de todo y viven ese amor al que tiene derecho, sin plantearse algo más que no sea estar enamorados. Valoran la vida y esa oportunidad, la última tal vez, que se les ofrece para completarse y enamorarse de su amor.


Por lo demás un grande capítulo donde se muestra que, ayer como hoy, a los españoles les engañan del mismo modo y se dejan engatusar igual.


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