martes, 26 de septiembre de 2017

LAS VERBENAS DE 1.969


Una secuencia profundamente cinematográfica y que marca el paso fenomenalmente a las verbenas y música de aquel tiempo que se relata de 1.969. Toda la secuencia ha sido intemporal y preciosa. Donde los actores son todo y sólo habla la música, el baile, la verbena y el aroma a churros y tantos recuerdos que tenemos de situaciones vividas así en nuestra vida.


Pocas veces me he encontrado delante del teclado para comentar una serie y carezco de argumentos que creo merece el capítulo para hacerlo. Nada del mismo emitido hoy me merece escribir sobre ello. Carece de interés total. Un peñazo. Han pasado quince días y la serie no agarra interés; es más, divaga y los personajes, algunos, son histriónicos y caricaturas, otros carecen de credibilidad, ciertos sobran ya desde desde su incorrecta ubicación en la serie. Estos enredos cada día me alejan más de motivarme y guardar un poco de interés para el día siguiente. No se está haciendo un guión para la mayoría del público, divertido, emocionante, revulsivo, dramático, amoroso, y se nota; sí para desmadrar situaciones increíbles, otras reiteradas,  donde se hace apología de ideología de género intentando no distraer y amenizar sino hacer prosélitos. La complicidad frente a la narración se ha transformado en implicación de asunción de la necesidad de que la mujer se vengue. 


El guión carece de imaginación y no conecta; no aporta nada, es muy espeso y machacón y poco pueden hacer la dirección y los actores. De hecho, la mejor secuencia de esta tarde, ha sido la del "baile y la fiesta", donde sólo se encuentran el director, la cámara y los actores. Y llevan quince días machacando, dando revueltas como una novia, sobre los mismos temas; no avanza. Aún estamos con el escrito de "Diego Durán", en lo que entiendo la trama principal, en la que sólo parece se mueve el papel de unas mujeres que son el impulso comercial, la reserva profesional y salvadora del Semanario. La visión del semanario no es real ni casi existe de momento. Está parada.


El guión está salido de contexto totalmente dentro de una realidad histórica falseada a posta. Es que muchos personajes dan ganas de vomitar; la mayoría, involucrados en situaciones exageradas, son alucinógenos, desquiciados, tontuas. A "Ignacio"le han  convertido en polichinela;  "Quintero" está perdido; "Teresa", su mujer, carece de ubicación. A "Diego Durán" le han colocado de alma en pena. "Benoit" está desahuciado, aniquilado, y "Marta" parece el "Sargento de hierro". "Carvajal" es un amargado, puteador y resentido. "Ortega" es un golferas putero y un degenerado. "Azevedo" es un trabucoide. El Semanario, una excusa para no contar nada que no sea lo igual. El "Javier" enamorado de "Susana" es de lo más soso y melifluo que ha parido la serie jamás. "Matilde" pega unos gritos que se escuchan desde el edificio de al lado. La "Benigna" va a acabar con "Ana María" en el sanatorio. Por cierto: ¿No conoce "Benito su letra?. No me lo creo. "Susana" que naufraga entre lo desaborido y lo belicoso según. La "Vicky" está majareta perdida y ¡pobre "Llanos" que la tiene que aguantar! En fin, nada de esto es interesante o verosímil. A mí cada día me desengancha más.



El tema de "María" ya comenté me parecía de lo más interesante aún en su narración de telenovela, sin pretender más. Pero es lo único que guarda memoria con su pasado caótico en amores y que plantea su drama de mujer casada que desea separarse de ese hombre que la ha anulado psicológicamente. El cine contemplado desde la plaza, una maravilla. Viejo proyector de 16 mm y sueños al aire libre. Y ese amigo del alma, "Pelayo", el abuelo, siempre escuchando y sagazmente aconsejando a su nieta.








3 comentarios:

  1. No va no va Decepción y veo que también escribe poco la gente aquí ya. No gusta y esta muy sacada de contexto. Un abrazo amigo muy apreciado

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  2. Tienes mucho merito pero creo que estas historias no merecen pierdas el tiempo con ellas. Que no valen nada

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