lunes, 23 de noviembre de 2015

LA MUJER A A LA QUE AMA TONI



ACTORES:  ÁLVARO MONJE Y ANABEL ALONSO.

CON:      LENA FERNÁNDEZ, JORGE SANZ, MANUEL BAQUEIRO Y BÁRBARA MESTANZA.


Sencillo y precioso momento en el que "Toni", por compasión, entrega el perfume a  la hija de su amor "Pepa". Enorme lección de entrega de un regalo a la mujer que ama sin dárselo directamente a ella. No es tanto un sentimiento sino de la autorrealización de una humilde chica que, a través de un engaño, es feliz. "Toni" ama a su madre muy en secreto pero siente piedad por una chica que, estando enamorada de él, puede que nunca pueda acceder a su corazón. A la que entrega un regalo que es, en realidad, para su madre que comprenderá enseguida el por qué del mismo. ¡Que bello y triste momento!


Me gusta cómo se ha levantado la autoestima femenina a pesar de tratarse de un error provocado. Pero tras ese espejismo a quien ama "Toni" es a una mujer luchadora, femenina y modesta, más que por su posición social, trabajo o dinero. Es el sentimiento verdadero de un hombre hacia una mujer casada pero qa la que ama. Y es mucho apesar de su humildad, es la mujer de su vida.
Un momento irónico y de confusión amorosa que tanto interpretó en el cine Claudette Colbert. Son los imprevistos del amor en una secuencia tan simple y profunda que sobrecoge y te deja ensimismado, sobre todo por la interpretación pasota de Álvaro Monje, un descubrimiento de actor. Un perfume, algo que le une, a través de la hija, con quien más quiere. Que agradando e ilusionando a esa hija da claves a su madre por la que siente una atracción y amor profundo. Una secuencia que se mira con simpatía y cierta pena, es complaciente con la pobre hija ilusionada y que comunica tanto amor y recuerdo por su madre cuando, ésta, ve el perfume en casa. El amor es irremplazable y hay que pelear por él aunque sea mediante tretas que se afrontan porque no hay más remedio.


Muy bien, entrañables, Bárbara y Álvaro Monje, Un momento romántico cortado por un patrón diferente. Sentimos de cerca la sensación de haber sido acogidos por el amor imposible muy cerca de nosotros que vive en la hija de nuestro gran amor. Esto que suele ocurrir en las telenovelas, con este guión, dirección e interpretación, resulta encantador en el serial. Unos instantes preciosos donde amores desamores, imposibilidades marcan la vida gris en una España timorata y fascista. Una preciosa historia de amor que tiene mucha pulpa, mucha ternura, mucho que contar, más que pelear y un gran camino a recorrer.



Momento que, sin menosprecio, está escrito para mujeres que habrán comprendido la secuencia como si les pinchara un alfiler. Pero muestra que los caminos del amor están llenos de recovecos y de barreras, de oportunidades y sorpresas que nos da la inteligencia de la vida y la fuerza del amor, de ciclones inesperados que nos brinda el sentimiento del amor, porque lo mejor del mundo y lo que nos procrea, lo que nos hace seres casi divinos en el cosmos es que somos capaces de sentir amor por el contrario, que es lo mejor y más maravilloso porque no existe nada más perfecto y humano que relacionarse por amor, es lo mejor de la vida aunque ella esté casada.



Un aprecio a las interpretaciones de los demás actore enunciado en esta crítica sobre todo a Anabel Alonso, metida en el marketing actual, métodos rudimentarios que alcanzaban conseguir algo pero que crearon slogans maravillosos que salían del corazón para atraer a nuevos clientes. Hoy se dan máster de tal materia y vale un pastón lo que a  aquellos pioneros les salía dándole al caletre entre hojas y plumas estilográficas.


Un recuerdo al flequillo de The Beatles", un icono de rebeldía que para muchos españoles suponía algo amariconado, flequillo psicótico y precioso, que entre este corte de pelo, su vestimenta "poppie" y los arreglos de George Martin son historia imperecedera ya. La época de mis padres, flequillo mop-top, botas de tacón y chaquetas de Cardin que marcaron tendencia. "Love me do", corte a tazón estilo a modo de casco, flequillos y flecos sueltos. De ahí nacimos muchos que hoy les homenajeamos. Botas de piel negra y tazón cubano, botas Chelsea, contra-cultura popular y excelente música, la de este grupo it-boys de la época que impusieron un sorprendente estilo acojonante y reflejaron el cambio social o cultural hacia una sorprendente época maravillosa.


Recuerdo también al filme "El potentado" de Pevney, con James Garner y la encantadora Natalie Wood, un pretendido filme melodramático, muy frío,  que llegó a España tres años después de su estreno internacional y cortado y que  aún se puede ver en su doblaje original, uno de los últimos del asturiano José María Oviés que interpretaba a  Parley Baer, así como esa voz que aprecio enormemente de un actor desparecido como es José María Santos, poniendo voz a Chet Stratton (un recepcionista muy curioso). Y mando mi saludo a una amiga como es Rosa Guiñón, la voz de Natalie en el filme, y el recuerdo siempre a Rogelio Hernández  (Jamer Garner) que tanto quería. Hace poco estuve en Gavá Playa, cerca de Barcelona, en el Bajo Llobregat, donde vivían y me emocioné mucho.



Precioso momento el de la reconciliación de estos dos amigos y de valor de fidelifd siempre en la mujer.



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